Las semillas de sésamo también conocidas como ajonjolí, este alimento tan pequeño, son un grano rico en proteínas, grasas poliinsatiradas (buenas), y calcio. Por eso se convierte en un alimento excelente para añadir a cualquier tipo de plato.

  • Las semillas de sésamo al igual que las legumbres no son una fuente de proteína completa porque no posee todos los aminoácidos esenciales pero si lo mezclamos con otro alimento rico en proteína o con el aminoácido que le falte, como por ejemplo un yogur o cereales, podemos obtener una proteína de alto valor biológico. Puedes añadir unas cuantas semillas de sésamo con el muesli en tu desayuno. Esta combinación te aportará la energía necesaría para empezar el día con fuerza. Lo mejor es combinar esta semilla con cereales integrales, de esta manera se produce una combinación perfecta de todos los aminoácidos.

  • Contiene ácidos grasos esenciales como el ácido alfa-linoléico (Omega-3) y el linoléico (Omega-6), capaces de disminuir el colesterol malo (colesterol HLD). Estas grasas también contiene propiedades anti-inflamatorias.
  • Gran aporte de fibra. Ricas en fibra soluble que previene el estreñimiento, desintoxican el organismo, regula nuestra función intestinal.
  • Vitaminas especialmente del grupo B que favorece el correcto funcionamiento del corazón y de los músculos. También contiene vitamina E, una de las vitaminas más antioxidantes.
  • Contiene muchos minerales, como potasio, magnesio, fósforo, zinc (gracias a él previene la infertilidad masculina,)… Es bajo en sodio que previene la retención de líquidos. Pero la que más destaca es el calcio. Las semillas de sésamo son una de las fuentes más ricas de calcio que podemos encontrar. Contiene casi el doble de calcio que la leche. El calcio del sésamo es absorbido por nuestro cuerpo con mucha facilidad. Muy indicadas para la práctica deportiva, ya que fortalecen y la salud de nuestros huesos.
  • También alivia los dolores del síndrome pre-menstrual.

Si quieres absorber mejor estos valiosos nutrientes, conviene tostar las semillas de sésamo o triturarlas antes de su ingesta.