Las semillas de lino son un buen alimento para las personas que practicamos deporte. También son conocidas como semillas de linaza.

Son una fuente excelente en omega-3 (y en menor medida de omega-6) y es muy utilizada por los culturistas, ya que 100 g de esta semilla contiene 25g de proteína (una cucharada 4g), muy bueno para el desarrollo del tejido muscular.

Es una fuente de proteína completa ya que nos aporta todos los aminoácidos que el cuerpo necesita porque no puede sintetizarlos por sus propios medios. Perfecta para vegetarianos o veganos que quieren aumentar el consumo de proteínas.

Las semillas de lino además de ser una fuente importante de proteína y omega-3 son ricas en fibra, vitaminas y minerales.




Contiene fibra soluble muy buena para personas que lo que buscan es perder peso ya que tiene un alto contenido de esta fibra, que absorbe muy rápido el agua dándonos más sensación de estar llenos, hacernos sentir más saciados y a reducir la grasa corporal. Es un buen laxante y combate el estreñimiento debido a la fibra que nos ayuda a regular el transito intestinal, a eliminar toxinas y prevenir la retención de líquidos.

Un buen remedio para los que padecen de estreñimiento es poner en un vaso de agua una cucharada de semillas de lino y dos ciruelas secas, dejarlo toda la noche y por la mañana beberlo en ayunas.

Las semillas de lino son de indice glucémico bajo un motivo más si lo que buscas es perder peso. Controla los niveles de colesterol gracias al omega-3 y 6 y a prevenir problemas cardiovasculares, además de regular los niveles de azúcar en sangre.

Para que nuestro cuerpo pueda sintetizarlas mejor tendrás que molerlas para poder extraer el aceite y los nutrientes que contiene.

Puedes incorporarlas a cualquiera de tus comidas y de tus platos: batidos, ensaladas, yogur, pasta, o comértelas y masticarlas directamente.

Si lo introduces en tu desayuno te aumentará la energía.