Cuando hablamos de consumo calórico post-ejercicio hablamos de las calorías que se consumen tras terminar un entrenamiento. Cuando realizamos ejercicio físico el cuerpo utiliza energía de las reservas almacenadas. Cuando terminas de realizar un entrenamiento el cuerpo sigue activo hasta que se haya recuperado, con lo que una vez hayas terminado, continuará gastando energía.

Pero este consumo también dependerá la intensidad en la que se realice el entrenamiento y el tipo de ejercicio que se practique. No es lo mismo realizar cardio a una baja intensidad que a alta intensidad (como sprints), o trabajar entrenamiento de fuerza.

Cuando terminamos de realizar un entrenamiento a una “alta intensidad” o HIIT el cuerpo entra en “deuda de oxígeno” o también llamado EPCO (siglas en inglés que significan Consumo de Oxígeno Post-Ejercicio), ya que habremos entrado en fase anaeróbica (sin oxigeno) y el cuerpo necesitará para recuperarse oxígeno, mantendrá durante un tiempo las pulsaciones altas (ritmo cardiaco elevado), por lo que obtendremos una mayor quema de calorías.

Volver a niveles estables de nuestro ritmo cardiaco y de ventilación pulmonar produce un consumo alto de energía al igual que para regular la temperatura corporal.

Por consiguiente, tras el ejercicio de alta intensidad (HIIT) como en la series intensas de carreras o el levantamiento de pesas de alta intensidad, como el tiempo de recuperación de nuestro cuerpo será mayor producirá un consumo calórico más elevado para poder llegar a los niveles normales.

Eso sí, los resultados en la pérdida de peso no se verán a corto plazo ya que al realizar entrenamientos de alta intensidad las sesiones serán más cortas que si la intensidad es menor. Con lo que los resultados los observaremos a medio o largo plazo pero serán muy efectivos.

Si nos basamos en números,  un entrenamiento de baja intensidad obtendremos un gasto energético de un 7% frente a 14% en uno de alta intensidad. Por ejemplo, 30´ a alta intensidad equivaldría a unos 60´ a una intensidad baja.

Varias investigaciones han demostrado que no solo los intervalos de alta intensidad son efectivos para la quema de grasas si no que también los progresivos son muy efectivos.

Con un entrenamiento de 30´por las mañanas de aeróbico en ayunas y 30´de pesas a alta intensidad por la tarde se pueden obtener muy buenos resultados en el aumento de masa muscular y la simultánea pérdida de grasa.