La testosterona tiene un papel fundamental a la hora de aumentar nuestra masa muscular.

Es una hormona esteroide presente en el organismo que se produce especialmente en los testículos y en los ovarios.  También se produce en menor medida en las glándulas suprarrenales (glándulas que se encuentran encima de los riñones). Aunque las mujeres también la produzcan, es la hormona masculina por excelencia.

Las concentraciones de esta hormona son mucho mayores en los varones que en las mujeres, también es verdad que los hombres consumen mucha más testosterona que las mujeres. Pero aun así, es igual de importante para ambos  sexos.

Tiene efectos anabólicos y androgénicos. Cuando hablamos de anabólicos nos referimos  a que es responsable de el crecimiento de la masa muscular, ósea y la fuerza de ambos. Si en cambio hablamos de los efectos androgénicos estaremos hablando de la formación de los órganos sexuales, y el crecimiento del pelo.

La testosterona es una hormona que controla el metabolismo, necesaria a la hora de realizar cualquier practica deportiva. Hace que las fibras musculares se hagan más fuertes y crezcan. Es muy importante mantener unos niveles correctos de testosterona en el cuerpo para obtener un buen rendimiento y un buen funcionamiento del organismo.

Se ha demostrado que mantener unos buenos niveles de testosterona reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, se observa un aumento de la masa magra,  disminuye la grasa visceral, reduce el colesterol y ejerce un control sobre los niveles glucémicos.

Con las años y a medida que la edad avanza, la testosterona disminuye y muchos deportistas utilizan esteroides anabólicos con el fin de aumentar la fuerza, la musculatura y la resistencia. El uso de estas sustancias es un problema bastante serio en el deporte, además de ser considerado como dopaje.

Mantén tus niveles de testosterona de forma natural, para ello hay que llevar una correcta alimentación, evitando los productos envasados y procesados, ya que estos nos llevará a aumentar de peso y con ello reducir la testosterona de nuestro cuerpo, así que come alimentos en su estado natural carnes rojas, pollo, frutas, verduras,… Además comer grasas buenas (insaturadas) es un aspecto que deberemos de tener en cuenta para la producción de esta hormona.

Es mantener un peso adecuado, ya que el sobrepeso hace disminuir también los niveles en el organismo.

Descansar poco, no dormir las horas adecuadas, el estrés, el tabaco, el alcohol, son otros de los factores que deberemos te tener en cuenta a la hora de mantener los niveles adecuados.

El entrenamiento con pesas aumenta también los niveles de testosterona.