El glutamato monosódico es un amionoácido no esencial, también se conoce como glutamato de sodio y es utilizado por la industria alimentaria para potenciar el sabor de los alimentos.

Algunos alimentos como los tomates y los champiñones, tienen altos niveles de glutamato natural. Nuestro cuerpo también produce glutamato natural; y desempeña un papel importante en el buen funcionamiento de nuestro organismo.

El GMS por si sólo no tiene sabor, tiene que ser  combinado con otros alimentos para que tenga un sabor apetitoso. La cantidad que se utiliza será diferente según el alimento con el que se convine, pero solo su sabor será agradable si se utiliza en la cantidad correcta.

Muchas veces es utilizado el glumato para reducir la ingesta de sal, ya que tiene relación  con el cloruro sodio.

Además de ser utilizado para potenciar el sabor también se utiliza en carnes procesadas y alimentos congelados para que sepan más frescos. Utilizado también para quitar el sabor metálico de los alimentos enlatados.

Pero este aditivo de alimentos procesados tiene numerosos efectos secundario tras su ingesta.

Los efectos secundarios que podemos tener si consumimos este aminoácido son los siguientes:

  • Mareos
  • Nauseas
  • Sudoración
  • Taquicardias
  • Dolores de pecho
  • Dolores de cabeza
  • Irregularidades cardiacas
  • Fatiga
  • Ansiedad
  • Espasmos musculares
  • Inflamación de la garganta
  • Dificultad al respirar,…

El glutamato daña el sistema nervioso y sobre-estimula a las neuronas llevándolas a un estado de agotamiento, y algunas morirán como consecuencia de esta estimulación artificial. Al conjunto de sintomas que se puede padecer al tomar glutamato se le denominó “síndrome del restaurante chino”.

Se le denominó de esta manera porque el primer caso de reacción se produjo tras el consumo de comida china y este aditivo lo utilizan mucho en la cocina asiática.

Consumir alimentos con GMS hace que los niveles en sangre sean mucho mayores y el glutamato se filtre en el cerebro causando malestares físicos como los mencionados anteriormente.

Para no ingerir glutamano es necesario dejar de ingerir alimentos procesados o mirar el etiquetado de los alimentos y si tiene glutamato monosódico no comprarlo.

Muchas veces etiquetan al GMS de otra manera, es uno de los compuestos de: la gelatina, la proteína texturizada, el concentrado de proteína de soja, o el alimento o nutriente de levadura.

En la Unión Europea, está clasificado como aditivo alimentario y lo escriben de esta forma E621.

En definitiva, el glutamato lo que hace es engañar a nuestro cuerpo haciéndonos creer que el alimento que ingerimos sabe mucho mejor y es más sano.