Las anillas gimnasticas se utilizan para ganar fuerza, estabilidad, agilidad, coordinación y potencia. Son unos anillos redondos normalmente de madera ( también existen de plástico), las medidas reglamentarias son 7,1 pulgadas de diámetro, tienen que estar colgadas de correas de 9,8 pies de largo y separadas entre ellas 1,6 pies.

Trabajar con anillas significa trabajar todos los grupos musculares de tren superior para poder ejercer un buen control sobre las anillas y evitar que estas se balanceen. Si has visto gimnastas olímpicos que compiten con anillas podrás ver que tienen un físico tonificado y delgado, con ellas lograremos tener este tipo de físico y no más allá de uno super musculado, ya que el trabajo que realizamos es con nuestro propio peso corporal, no conseguirás un físico con unos musculosos muy voluminosos como cuando entrenas levantando pesas, ya que solo se harán lo suficientemente grandes y fuertes como para levantar tu propio peso para poder realizar cualquier ejercicio de esta disciplina. No hipertrofiarás, pero si conseguirás un cuerpo definido y tonificado.

Las personas que se inicien en esta práctica deben tener una base de fuerza y equilibrio para poder evitar cualquier tipo de lesión en su práctica. Es decir, un tren superior lo bastante desarrollado y fuerte para poder entrenar con ellas. Si sufres de lesiones de muñecas y hombros debes de tener mucho cuidado ya que cada movimiento implicará la fuerza en estas partes del cuerpo.

Las personas que no tienen mucha fuerza en el tren superior del cuerpo no lograrán realizar ningún ejercicio , ya que les costará mucho mantener el equilibrio de forma correcta, pudiendo realizar fallos en la postura que acaben en lesiones. Por este motivo es mejor seguir entrenando y trabajando la musculatura de la parte superior del cuerpo hasta llegar a la fuerza capaz de poder subirnos a las anillas y mantener el equilibrio para poder realizar los ejercicios correctamente.

Son económicas y muy fácil de transportar,  y a la hora de entrenar con ellas puedes suspenderlas de muchos sitios, como el TRX, de la rama de un árbol, barras, o cualquier sitio que sea estable y con altura.

A la hora de colocarlas debes tener en cuenta que las anillas estén a la misma altura una de la otra, regulandolas con las cintas de sujeción, de manera que no este más alta una que la otra para evitar cualquier tipo de dolencias, especialmente en los hombros.

Deberemos evitar en todo momento rotar los hombros hacia adelante ya que no tendremos una posición segura y no podremos retraer las escápulas.

Las anillas son inestables con lo que desarrollaremos los músculos del abdomen y los hombros. Para mantenerte estable tendrás que mover además diversas partes del cuerpo lo que te harán desarrollar el equilibrio y la coordinación.

Mejorarás la fuerza de agarre ya que es la única superficie de contacto, incrementarás la fuerza de tus antebrazos, tus muñecas y tus manos.

Es un entrenamiento muy dinámico y divertido en el que podrás realizar multitud de ejercicios que os explicaré en otra publicación. 

Te ánimas? Si no tienes suficiente fuerza en la parte superior de tu musculatura, entrena y nos vemos en la próxima publicación donde te explicaré multitud de ejercicios donde podrás llegar mas haya en tus entrenamientos.