Las coles de bruselas son una verdura muy rica y con muchos beneficios para nuestro organismo. Por este motivo me parece muy interesante hablaros de ella y de todo lo que nos puede aportar si la introducimos en nuestra alimentación.

Las coles de bruselas como bien su nombre indica son de origen belga, que se cosecha desde el principio de la primavera hasta principios de otoño. Aunque si quieres encontrarla el resto del año podemos recurrir a las congeladas o cultivadas en invernaderos.

En primer lugar, quiero destacar que las coles de bruselas son un alimento muy recomendado en dietas de adelgazamiento por su alto poder diurético, ayudándonos a eliminar de nuestro organismo los líquidos que tenemos acumulados, eliminando las toxinas que tenemos tenemos en nuestro cuerpo y a depurarnos. Es un buen desintoxicante.

Una verdura muy rica en agua y en fibra, que nos aporta buenas cantidades de vitaminas (alta cantidad en vitamina C, 112 mg por cada 100 g) y minerales, necesarios para el buen funcionamiento de nuestro organismo.

Estas coles tienen propiedades anti-inflamatorias, es un buen reparador intestinal que nos ayuda a evitar posibles infecciones e inflamaciones en aparato digestivo, o a prevenir cualquier trastorno estomacal como las úlceras. Además contienen glutamina que ayuda a eliminar la acidez, así que es muy apropiada en los casos en los que hemos tenido una mala digestión.

Otra de las propiedades que tenemos que destacar de las coles de brúselas, es que regulan el funcionamiento de la tiroides, así que son muy apropiadas a para todas esas personas que padecen de hipotiroidismo o hipertiroidismo.

Nos ayudan a bajar el colesterol, el ácido úrico, y previenen cánceres como el de ovario, próstata, vejiga, mama, colon y pulmón.

Un dato curioso sobre las coles de bruselas es que reduce los problemas de ronquidos, si padeces de esto, pueden ayudarte con la ronquera.

Aquí os muestro una tabla para que veais los nutrientes que nos aportan y en que cantidades de cada 100 g. que comamos de coles:

nutrientes-coles-de-bruselas

 

A la hora de conservarlas, os sugiero que si las compramos frescas las pongamos en el lugar donde haya menos frío de la nevera, tápalas, y nunca las metas en bolsas de plástico hermético para que no se pongan negras.

A la hora de comerlas lávalas muy bien con agua y un poquito de vinagre para eliminar las impurezas.

Cocínalas al vapor y evita perder todas las propiedades de esta rica verdura.