Vivimos en un mundo de estrés donde muchas veces nos entra ansiedad y uno de los síntomas que nos produce es comer más.

Otra causa por la que nos entre esas ganas de devorar la comida es debida a trastornos alimenticios y dietas bajas en vitaminas, minerales y otros nutrientes que hacen que nos entren ganas de comer dulce o comidas llenas de grasas saturadas (comida chatarra).

Pues aquí os muestro una lista de alimentos que pueden ayudarte a combatir esa ansiedad:

  • Pescado: El pescado contiene vitamina B que nivela la tensión, omega-3 que regula los niveles de azúcar en sangre y triptófano que nos dará tranquilidad. Además contiene magnesio que reduce el estrés, y relaja.
  • Lácteos: (leche,Yogur griego, queso..) Los lácteos contienen un aminoácido llamado triptófano que nos ayuda a relajarnos, y magnesio, potasio y proteína que calman la ansiedad y nos hace sentirnos más saciados.
  • Avena: Alto contenido en magnesio, fibra y vitamina B que nos producen saciedad y reducen la ansiedad.
  • Almendras u otros frutos secos: (Nueces, pipas de girasol,…) Las almendras también son ricas en magnesio y proteína que nos relaja y nos quita la ansiedad, pero además los frutos secos son ricos en vitamina B, nos sacian y mantienen el apetito estable.
  • Aguacate: Es también rico en potasio, fibra y vitamina B que calma el estrés, y los síntomas de la ansiedad.

  • Hojas de Naranjo: Las hojas de naranjo son somníferas y sedantes. Toma una infusión antes de dormir.
  • Banana: Altos niveles de potasio que ayudan a fortalecer el sistema nervioso y, reduciendo la ansiedad y el estrés.
  • Pavo: Fuente de triptófano y proteína.
  • Espárragos y espinacas: Contienen ácido fólico, regulan la seratonina, responsable de la sensación bienestar y relajación. Además también son ricos en fibra.
  • Agua: Si bebes agua te ayudará a sentirte más hinchado y no tener esa sensación de tanta hambre.

En general, si incluyes en tu alimentación alimentos ricos en magnesio, potasio, vitamina B, triptófano, ácido fólico, fibra y proteína, nos ayudarán a mantener una dieta más nivelada, controlando los excesos en la comida, reduciendo el estrés, la ansiedad y sintiéndonos más saciados.